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Resumen
  • A pesar de la incertidumbre económica y de mercado, los indicadores de pérdidas crediticias de las carteras de crédito y de inversión de Banco de Chile son bajos.
  • Subimos nuestra clasificación de crédito de contraparte de largo plazo del banco a 'A+' de 'A' y confirmamos la clasificación de corto plazo de 'A-1'.
  • Esperamos que Banco de Chile continúe mostrando fuertes indicadores de calidad de activos, con castigos netos menores de 1%, baja actividad de intermediación propia, y un índice de capital ajustado por riesgo (RAC, por sus siglas en inglés) de alrededor de 8%.


Acción de Clasificación
México, D.F., 18 de junio de 2012.- Standard & Poor’s Ratings Services subió hoy su clasificación de crédito de contraparte de largo plazo de Banco de Chile a ‘A+’ de ‘A’. Al mismo tiempo, confirmó las clasificaciones de crédito de contraparte de corto plazo de ‘A-1’. La tendencia es estable.

Fundamentos
La suba de las clasificaciones refleja nuestra opinión de la posición de riesgo ‘sólida’ de Banco de Chile. Las pérdidas crediticias del banco son mucho más bajas que el promedio de la industria y de sus pares en la misma clasificación de riesgo de la industria de nuestro Análisis de Riesgos de la Industria Bancaria por País (BICRA, por sus siglas en inglés). Además, a pesar de la prevaleciente incertidumbre económica y en el mercado, el banco no presenta pérdidas o castigos debido a la baja intermediación por posición propia. El banco ha mantenido su nivel de intermediación a través de una posición propia muy baja. Aunque la volatilidad en las ganancias por intermediación se ha mantenido debido a la naturaleza de tales actividades, esta ha representando una participación muy baja en el total de los ingresos. Durante los últimos tres años, los ingresos por posición propia han representado un bajo 1,4% del total de los ingresos. Consideramos que la intermediación propia se mantendrá baja como resultado del bajo apetito al riesgo que ha mantenido el banco históricamente al respecto.

Además, consideramos que la cartera de crédito bien diversificada y sus actividades de negocio de Banco de Chile derivaron en una favorable concentración de riesgo y diversificación de riesgo. Las exposiciones de riesgo del banco están principalmente distribuidas en los segmentos de soberano, empresas medianas y pequeñas, consumo, e hipotecas. La exposición a segmentos de riesgo, como desarrolladores de vivienda, se ha mantenido manejable, y, a marzo de 2012, se ubicó en 6% del total de la cartera. Las pérdidas crediticias han sido significativamente bajas —promedio de 0.9% en los últimos tres años. Asimismo, los créditos vencidos se han mantenido muy bajos, en un promedio de 1.2% en el mismo periodo. Consideramos que estas cifras son indicativas de la sólida trayectoria del banco, en medio de problemas económicos globales, como resultado de sólidos estándares de originación y sólidas capacidades de monitoreo de riesgos.

Las clasificaciones de Banco de Chile reflejan ‘sólida’ posición de negocio, ‘adecuados’ niveles de capital y utilidades, una posición de riesgo ‘sólida’, y nuestra opinión de un fondeo ‘promedio’ con liquidez ‘adecuada’ (según se define en nuestros criterios de clasificación). El perfil crediticio individual (SACP, por sus siglas en inglés para stand-alone credit profile) es ‘a’.

Nuestros criterios para clasificar bancos usan nuestras clasificaciones de riesgo económico y riesgo de la industria del BICRA para determinar el ancla de un banco, que es el punto de partida para asignar una clasificación crediticia de emisor (ICR, por sus siglas en inglés). Nuestra ancla para el SACP de un banco comercial que solamente opera en Chile es de ‘bbb+’. Chile tiene una economía abierta y moderadamente estrecha, con una dependencia relativamente elevada de las exportaciones de materias primas y un PBI per cápita todavía bajo en alrededor de US$12.500. Sin embargo, el sólido desempeño fiscal del país y su bajo nivel de inflación, grandes activos externos, bajo nivel de deuda pública, saludable sistema financiero, mercado local de capitales relativamente bien desarrollado y acceso continuo a los mercados financieros mundiales, compensan parcialmente esas debilidades. Respecto al riesgo de la industria, Chile presenta un bajo riesgo político y regulatorio, lo que se refleja en parte en su adecuada regulación bancaria. El país cuenta con un sistema financiero altamente competitivo que se beneficia de un buen perfil de fondeo, con una amplia base de depósitos que financian aproximadamente entre 85% y 90% de la cartera total de crédito, y una dependencia relativamente baja del financiamiento externo, que representa un 10% de los pasivos totales del sistema. Además, los bancos chilenos tienen acceso continuo al fondeo de largo plazo en el mercado local, en moneda local ajustada por la inflación, lo que les permite financiar sus negocios de hipotecas residenciales –un segmento que representa 25% de la cartera total y alrededor de 20% del PBI.

En nuestra opinión, Banco de Chile ocupa una posición prominente en el sistema bancario chileno, como una de las dos instituciones financieras más grandes. La franquicia bien establecida y reconocida en todo el país, con la red de sucursales más grande, contribuye a las estables operaciones de negocio, que no se vieron afectadas durante la reciente crisis financiera, y respalda nuestra evaluación general de ‘sólida’ para su posición de negocio. Esta estabilidad del negocio se refleja en la participación de mercado estable y sólida en términos de créditos y depósitos de 19,7% y 18,7%, respectivamente a marzo de 2012. Las sólidas y diversificadas actividades de negocio de Banco de Chile en términos de productos, segmentos económicos y de mercado e ingresos también proporcionan una fuerte estabilidad de negocio. Esperamos que sus operaciones de negocio se mantengan robustas debido a la estrategia del banco que está enfocada en alcanzar el crecimiento en todas sus líneas de negocio sin mayores distorsiones en su mezcla de negocio. Asimismo esperamos que Banco de Chile se mantenga como una institución financiera líder en el sano sistema bancario chileno.

Nuestra evaluación de capital y utilidades ‘adecuada’ se deriva principalmente de nuestra proyección del índice de capital ajustado por riesgo (RAC, por sus siglas en inglés) en el que, bajo nuestro escenario base, proyectamos será de un 8% durante los próximos dos años, lo que lo mantendrá en nuestro nivel de ‘adecuado’. Esta proyección toma en consideración un crecimiento promedio de la cartera de crédito de 10% en los próximos 24 meses, presiones mínimas en los márgenes financieros debido a la alta competencia y un índice de pago de dividendos de 70%. Además, consideramos que la calidad del capital y utilidades es ‘sólida’ ya que su base de capital consiste principalmente en capital pagado y utilidades retenidas. Asimismo, el banco no tiene una dependencia significativa de instrumentos híbridos para propósitos de capital regulatorio. La alta calidad de sus utilidades también es característica del banco. Las utilidades fundamentales del banco a activos ponderados por riesgo de Standard & Poor’s y los activos ajustados promedio de 2%, respectivamente, al 31 de marzo de 2012, se comparan adecuadamente con los de sus pares regionales y globales. Ahora proyectamos que se ubicarán en 1,8%, que seguimos consideramos ‘fuertes’. Además, el banco no presenta concentración de ingresos, debido a sus actividades de negocio bien diversificadas. En nuestra opinión, el sano flujo de ingresos recurrentes, derivado de su adecuada capacidad de generación de utilidades, proporciona una capacidad de generación de utilidades para soportar pérdidas (earnings buffer) normalizadas adecuada.

En nuestra opinión, el fondeo de Banco de Chile es ‘promedio’ en comparación con la norma de la industria. Alrededor del 76% de su estructura de fondeo total está compuesta por depósitos de clientes, la cual no ha cambiado de manera significativa en los últimos cinco años. Aproximadamente 50% de los depósitos son minoristas, y los depósitos mayoristas no presentan concentraciones significativas, y representan el 24% restante. Estos están compuestos principalmente por líneas interbancarias, reportos, y bonos senior no garantizados. La buena flexibilidad financiera ha dado acceso al banco a los mercados de capitales para sustituir deuda por un fondeo más barato. Recientemente, la emisión de papel comercial por US$1,000 millones permitió hacerlo, al tiempo de obtener los recursos necesarios para apalancar el crecimiento futuro. Aunque esto se ha traducido en un índice de créditos netos a depósitos de 121,4%, que es más alto que en otros pares en la región, está en línea con el 117,9% de la industria. Consideramos que este índice es particularmente más alto en Chile debido a que los bancos tienen buen acceso a los mercados de capitales, lo que no es común para otros sistemas bancarios en América Latina. Asimismo, la necesidad de los bancos chilenos para fondear créditos hipotecarios con instrumentos con plazos similares (denominados en "Unidades de Fomento") ha derivado en más fondeo mayorista que otros participantes en la región. Dada su fuerte franquicia, esperamos que los depósitos de sus clientes sigan siendo la principal fuente de fondeo de Banco de Chile, y que su estructura de fondeo se mantenga similar.

La liquidez de Banco de Chile es ‘adecuada’ y refleja que su efectivo disponible más sus instrumentos líquidos (sin considerar el flujo restringido por la regulación monetaria) cubre con excedentes sus vencimientos de fondeo mayorista de los próximos 12 meses. También representó 15% del total de la base de depósitos al 31 de marzo de 2012 —similar a otros participantes chilenos grandes. También consideramos su perfil de vencimientos de deuda como adecuado. Más de 85% de sus emisiones de deuda vencen después de 2015. Los vencimientos de deuda de corto plazo del banco son líneas de crédito interbancarias, principalmente, y su papel comercial. Consideramos que su perfil de vencimiento de deuda es muy manejable y no representa riesgos de refinanciamiento significativos.

Nuestra clasificación crediticia de emisor de Banco de Chile está un nivel (notch) más alta que su SACP. Esto refleja nuestra opinión sobre una probabilidad ‘moderadamente alta’ de apoyo del gobierno con base en la elevada importancia sistémica del banco en Chile y nuestra evaluación del gobierno de ese país como uno que otorga ‘respaldo’ a su sistema bancario. Esto se deriva del historial del gobierno de brindar apoyo a su sector bancario en tiempos de estrés excepcional. Además, consideramos que Banco de Chile tiene una importancia sistémica ‘elevada’, debido a su fuerte participación de mercado en términos de depósitos, de aproximadamente 19% al 31 de marzo de 2012, y su posición como una de las dos instituciones financieras chilenas más grandes. No esperamos que su ‘elevada’ importancia sistémica cambie. Actualmente, la clasificación en moneda extranjera de Chile (A+/Positiva/A-1) limita las del banco debido a la exposición de su portafolio de inversión al gobierno chileno, y su exposición crediticia a la economía chilena.

Tendencia
La tendencia estable refleja la expectativa de Standard & Poor’s de que Banco de Chile continuará mostrando fuertes indicadores de calidad de activos, con castigos netos de menos de 1% durante los próximos dos años, y con una baja intermediación propia. También incorpora nuestra expectativa de que el banco mantendrá su sólida posición de negocio a través de su participación de mercado estable y un índice RAC de un 8%, en los próximos 24 meses. Si se presenta un marcado deterioro en la capitalización del banco, con un RAC proyectado de menos de 7%, como resultado de una menor capacidad de generación de ingresos y generación de capital interno, o debido a agresivas estrategias de crecimiento en segmentos de mayor riesgo, podríamos bajar la clasificación. No prevemos un alza en el corto plazo, incluso su subimos las clasificaciones soberanas de Chile. Esto derivado de la combinación de la clasificación en moneda local de Chile y el SACP del banco, y nuestra evaluación de una probabilidad de apoyo extraordinario del gobierno ‘moderadamente elevada’, de acuerdo con nuestros criterios para bancos.

Criterios y Análisis Relacionados